En los talleres de IDEA vemos todos los días el efecto del arte en la salud mental. Nadie lo explica mejor que nuestros artistas, así que en este texto les cedemos la palabra. Estas frases vienen de las cartas que escribieron para la exposición Cartografías del Hogar.
Calma
"Cuando pinto siento tranquilidad, el ruido mental disminuye bastante", escribe Corina Miller. "Con el arte tengo tiempo para pensar y veo con más claridad." Daniel Acosta lo dice a su manera: "Mi arte es una tranquilidad mental. Cuando dibujo siento vida, apoyo, tranquilidad."
Propósito
Para María Cardenas, pintar flores es "hacer un propósito". Cada mañana se ejercita, desayuna y llega feliz al taller. "Cuando no tenía el arte sentía que era un simple trabajo, hacer un dibujo y ya, pero ahora me siento orgullosa de lo que he hecho."
Patricia Arce aprendió a coser en el taller gracias a su compañera María. "Cuando Andrea me da para coser me siento activa y con una meta que alcanzar", cuenta. "Yo no puedo parar de hacer arte porque este es mi talento, es lo que me encanta hacer."
Voz
Diego López lo resume así: "Me gusta pintar porque expreso lo que nadie puede comprender de mí." Y Ángel Loor encuentra en sus cuadros el camino de vuelta a su origen: "Ahora que pinto, pinto los campos y el cacao, me hace sentir bien y me recuerdan a mi hogar."
El arte no reemplaza el tratamiento, lo acompaña. Ayuda a recuperar algo que el estigma suele quitar: la identidad, las habilidades sociales y la propia voz. Puedes conocer sus obras completas en la galería Cartografías del Hogar.


