Extraño abrir cacao

Extraño abrir cacao

Artista: Ángel Loor
Acrílico sobre lienzo | 40x50cm
$280

COMEDOR | El sustento
El comedor se vincula con el sustento y la memoria del trabajo. Este espacio propone mirar la identidad más allá del diagnóstico, reconociendo que también está construida por la historia, el territorio, la cultura y las formas en que una persona ha sostenido su vida.

Los paisajes rurales, animales y escenas del campo ecuatoriano aparecen como reflejo de una memoria ligada al origen y la pertenencia. La tierra no se presenta únicamente como paisaje, sino como sustento cultural y económico. Los cultivos, las casas y los animales hablan del esfuerzo cotidiano, la dignidad y las formas de trabajo que también construyen identidad.

Carta del artista (18 de mayo de 2026):
"Cuando yo cumplí 10 años toda mi familia me dijo que tenía que empezar a trabajar para aportar a la comida, mi primer trabajo fue recoger pepas de palma en un saco, y las llevábamos al campo, con ellas se hacían aceite y manteca.

Luego en el campo de Peripa, cuando vivía con mis abuelos, me levantaba todos los días a las 6 de la mañana, me lavaba los dientes y desayunaba café con arroz y queso frito, luego salía a recolectar el cacao y el café, hasta las 3 de la tarde que almorzábamos. Mi papá trabajaba con el machete el monte, él me enseñó también, mi mamá ayudaba a mi abuela a cocinar y lavar los platos o la ropa, en mi familia todos trabajaban o hacían alguna tarea en el campo o la casa. Lo que más extraño del campo era abrir los cacaos y sacarle las pepas para comerme. Cuando terminaba de trabajar iba a ver los patos de mi abuela, a veces los agarraba y acariciaba, otras veces solo los veía caminar por el campo. También me llevaban al río de Peripa, a bañarme y nadar en el agua fría. Me gustaba trabajar y vivir en el campo, ahora que pinto, pinto los campos y el cacao, me hace sentir bien y me recuerdan a mi hogar y a los patos."

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Extraño abrir cacao

Extraño abrir cacao

Artista: Ángel Loor
Acrílico sobre lienzo | 40x50cm
$280

COMEDOR | El sustento
El comedor se vincula con el sustento y la memoria del trabajo. Este espacio propone mirar la identidad más allá del diagnóstico, reconociendo que también está construida por la historia, el territorio, la cultura y las formas en que una persona ha sostenido su vida.

Los paisajes rurales, animales y escenas del campo ecuatoriano aparecen como reflejo de una memoria ligada al origen y la pertenencia. La tierra no se presenta únicamente como paisaje, sino como sustento cultural y económico. Los cultivos, las casas y los animales hablan del esfuerzo cotidiano, la dignidad y las formas de trabajo que también construyen identidad.

Carta del artista (18 de mayo de 2026):
"Cuando yo cumplí 10 años toda mi familia me dijo que tenía que empezar a trabajar para aportar a la comida, mi primer trabajo fue recoger pepas de palma en un saco, y las llevábamos al campo, con ellas se hacían aceite y manteca.

Luego en el campo de Peripa, cuando vivía con mis abuelos, me levantaba todos los días a las 6 de la mañana, me lavaba los dientes y desayunaba café con arroz y queso frito, luego salía a recolectar el cacao y el café, hasta las 3 de la tarde que almorzábamos. Mi papá trabajaba con el machete el monte, él me enseñó también, mi mamá ayudaba a mi abuela a cocinar y lavar los platos o la ropa, en mi familia todos trabajaban o hacían alguna tarea en el campo o la casa. Lo que más extraño del campo era abrir los cacaos y sacarle las pepas para comerme. Cuando terminaba de trabajar iba a ver los patos de mi abuela, a veces los agarraba y acariciaba, otras veces solo los veía caminar por el campo. También me llevaban al río de Peripa, a bañarme y nadar en el agua fría. Me gustaba trabajar y vivir en el campo, ahora que pinto, pinto los campos y el cacao, me hace sentir bien y me recuerdan a mi hogar y a los patos."

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