Mi vida entre hilos

Artista: Patricia Arce
Acrílico sobre lienzo | 60x80cm
$400
BODEGA | Habitando entre nudos y remiendos
La bodega aparece como un espacio olvidado y oscuro del hogar: un lugar donde se guarda aquello que incomoda, o no encuentra lugar. Después de un diagnóstico de salud mental, muchas personas sienten que partes de sí mismas son desplazadas hacia ese territorio invisible. Sin embargo, incluso entre el caos, también persiste la capacidad de reconstruir sentido y crear desde los restos. Esta sala reconoce la valentía de quienes, incluso en medio de sus peores batallas, deciden seguir habitando y encontrar, entre la oscuridad, nuevas formas de construir algo propio.
Carta del artista (29 de marzo de 2026):
"Cuando yo coso, me siento emocionada, tranquila, eso me distrae. A mí me gusta pintar, yo no sabía coser, María, mi compañera, me enseñó, en la clase de costura aprendía a bordar, coser botones, dobladillos, etc.
Cuando Andrea me da para coser me siento activa y con una meta que alcanzar. Yo llegué al instituto pequeña, como de 11 años, mi mamá me golpeaba mucho, y salí de casa, una señora me recogió y me dejó aquí en el Neurociencias, una mujer policía me trajo acá, mi historia ha sido muy dura, pero el arte y la costura me han ayudado bastante, como una terapia.
Hay veces que se escuchan un par de voces, un hombre y una mujer, y el arte me ha ayudado a bajar las voces. Cuando empiezo a coser como que se van las voces. Yo pienso que la gente cuando ve mi arte o mi cuadro dirán “Tú hiciste eso” y eso me pone pensativa y orgullosa de mi trabajo. Yo no puedo parar de hacer arte porque este es mi talento, es lo que me encanta hacer. Para mí sería un castigo no tener mis hilos y mis pinturas o pulseras. Sin el arte me sentiría sola, encerrada en una cárcel, por eso yo les respondo “Con estas manos hago ese arte, por eso no puedo dejar de hacer arte”."
Otras Obras
Mi vida entre hilos

Artista: Patricia Arce
Acrílico sobre lienzo | 60x80cm
$400
BODEGA | Habitando entre nudos y remiendos
La bodega aparece como un espacio olvidado y oscuro del hogar: un lugar donde se guarda aquello que incomoda, o no encuentra lugar. Después de un diagnóstico de salud mental, muchas personas sienten que partes de sí mismas son desplazadas hacia ese territorio invisible. Sin embargo, incluso entre el caos, también persiste la capacidad de reconstruir sentido y crear desde los restos. Esta sala reconoce la valentía de quienes, incluso en medio de sus peores batallas, deciden seguir habitando y encontrar, entre la oscuridad, nuevas formas de construir algo propio.
Carta del artista (29 de marzo de 2026):
"Cuando yo coso, me siento emocionada, tranquila, eso me distrae. A mí me gusta pintar, yo no sabía coser, María, mi compañera, me enseñó, en la clase de costura aprendía a bordar, coser botones, dobladillos, etc.
Cuando Andrea me da para coser me siento activa y con una meta que alcanzar. Yo llegué al instituto pequeña, como de 11 años, mi mamá me golpeaba mucho, y salí de casa, una señora me recogió y me dejó aquí en el Neurociencias, una mujer policía me trajo acá, mi historia ha sido muy dura, pero el arte y la costura me han ayudado bastante, como una terapia.
Hay veces que se escuchan un par de voces, un hombre y una mujer, y el arte me ha ayudado a bajar las voces. Cuando empiezo a coser como que se van las voces. Yo pienso que la gente cuando ve mi arte o mi cuadro dirán “Tú hiciste eso” y eso me pone pensativa y orgullosa de mi trabajo. Yo no puedo parar de hacer arte porque este es mi talento, es lo que me encanta hacer. Para mí sería un castigo no tener mis hilos y mis pinturas o pulseras. Sin el arte me sentiría sola, encerrada en una cárcel, por eso yo les respondo “Con estas manos hago ese arte, por eso no puedo dejar de hacer arte”."
























